Foro 

Derechos culturales

Una plataforma institucional y jurídica para la transformación cultural

  Resumen 

Miércoles 10 de noviembre, 5:00 pm , Sala C, Fundación Celarg

Soberanía y diversidad cultural: ALCA / ALBA
Aram Aharonian, Edgardo Lander, Eduardo Samán y Judith Valencia 
Moderador: Joaquín López Mujica

Vista general de la sala

De izquierda a derecha: Joaquín López Mujica, Edgardo Lander, Eduardo Samán, Judith Valencia y Aram Aharonian

Edgardo Lander describió la relación entre los proyectos estratégicos globales y la diversidad cultural y advirtió que era necesario comprender las dimensiones culturales que implica el ALCA porque contribuye a la consolidación de un sistema mundo de valores productivistas que favorecen el individualismo, dejando de lado los valores sociales de orden colectivo. Las prácticas que pertenecen al orden de la vida y no corresponden al valor del capital, tienden a ser borradas. Lander aclaró que estamos frente a una guerra cultural que trata de imponer un patrón de vida único, de naturaleza mercantil que mide todo bajo esa lógica y que tiene como objetivo la instauración de un orden jurídico global que afecta las soberanía nacionales y por ende, la diversidad cultural. Actualmente los procesos de concentración de la riqueza y del poder asumen dos direcciones: lo que hace posible la vida y el patrón único que privilegia los valores del capital. La intervención de Aram Aharonian enfatizó en el poder actual de los medios masivos de comunicación que se han apropiado del poder de discusión pública de lo político para favorecer el ámbito del capital representado por los dueños de estas trasnacionales. Mostró preocupación por la visión de los comunicadores sociales que egresan de las universidades desconociendo la realidad de su contexto. Existe la tendencia a manejar la información, la publicidad y el entretenimiento como un mismo mensaje, de estructura breve y directa, con elementos de dramatización que apuntan directamente a despertar estados emocionales sin dejar posibilidades para activar la inteligencia. Frente a esta la batalla por las ideas, quienes aspiramos a vivir en un mundo más equitativo, debemos luchar con las mismas armas tecnológicas pero en América Latina y en nuestro país, todavía esto no se asume como política de estado. Comenta que muchos comunicadores han perdido la palabra debido a que han debido abandonar los medios masivos para agruparse en pequeños nichos con la finalidad de no sucumbir ante las exigencias del mercado comunicacional y sostener una ética contextualizada en la realidad histórica regional. Debemos cambiar los paradigmas y enfrentar la batalla con las mismas herramientas. Eduardo Samán agregó que el ALCA más que un tratado, es una constitución a nivel continental que aspira controlar la producción de saberes más allá de las soberanías nacionales. Aclaró que el ALCA asume el derecho de propiedad intelectual como sinónimo de los derechos de explotación de las empresas por sobre los potenciales valores locales y por ello, se opone a la Declaración de derechos humanos que concibe la propiedad intelectual como parte de los derechos sociales y contempla a los productores como a los consumidores. Judith Valencia complementó los planteamientos asumiendo que estamos frente a una guerra global que tiene como objetivo el aprovechamiento territorial y que el ALCA es un proyecto que ha venido estructurándose desde hace mucho tiempo. Afortunadamente se han activado diversas resistencias que han posibilitado dilatar la concreción del acuerdo. Frente a la lógica del ALCA, el presidente Hugo Chávez ha creado el ALBA como una nueva lógica que debería ir socavando ese modelo único que se quiere instaurar. El ALBA representa la unión de los pueblos conscientes de que son ocupantes de un territorio deseado y por ello, estos pueblos deben reconocerse, con herramientas como la alfabetización, porque estamos en el tiempo de la letra. Este reconocimiento identitario es un esfuerzo de orden endógeno que incluye una conciencia histórica debidamente contextualizada. Para cerrar, Judith Valencia planteó que el ALBA se hace día a día, con nuestra acción soberana.

 

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