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Alicia en el país de Eros (fragmento) Texto publicado con motivo de la exposición Abracadabra de Kuki Benski, presentada en la Galería Sara García Uriburu, Buenos Aires, agosto de 2009 |
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Fabiana Barreda Artista y crítica de arte argentina |
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“Las obras de Kuki Benski reinauguran un nuevo orden erótico para el cuerpo femenino, sus obras están ligadas en sus formas constructivas a los grandes maestros como Antonio Berni, George Grosz, Jorge de la Vega, Pablo Suárez y Mildred Burton. Estos artistas experimentales sobre la noción de erotismo y los imaginarios sociales gestaron en sus obras la posibilidad del arte de crear una forma nueva sobre el concepto de cuerpo, ampliando las codificaciones morales. Desde los conceptos artísticos y freudianos, la construcción sexual del sujeto se gesta en los cinco primeros años de vida. Las obras de Kuki integran los imaginarios de la infancia y los reinventa desde sus juegos eróticos. En este gesto aparece Alicia, el icono victoriano de Lewis Carroll, quien fue uno de los más interesantes escritores y fotógrafos de fines del siglo XIX, aquel que dio a la infancia ese estatuto de espacio de profundidad existencial de construcción del mundo. La artista fue educada en un entorno familiar donde el universo infantil era estructural, tomó de su padre ruso, Abrascha el inventor del antiguo bocadito de dulce de leche “Cabsha”, cuyo nombre significa en un dialecto árabe, te quiero y de su madre rumana, Nicolita, una perspectiva soñadora y hollywodense del mundo. A pesar de la dureza de los escollos de vida, esta tríada: infancia - perspectiva mediática - mirada social, aparece en sus obras. En estas construcciones arquitectónicas de objetos y collages, los iconos televisivos de los universos rosas de las princesas de Disney se transmutan en nuevas heroínas eróticas. El humor es el procedimiento estructural de estos cruzamientos conceptuales (…) Desde Duchamp a Jeff Koons el artista alemán-americano casado con la Cicciolina, la bella diputada y artista porno italiana, el arte contemporáneo siempre cambió las formas sociales eróticas. Las obras de Kuki siguen este itinerario simbólico y transgresor. La brillantina brilla junto a los strass, los stickers coexisten con las pelucas de las pussycats, en esta metamorfosis de arquetipos femeninos, la niña mujer se transforma en una sensual Alicia”. |