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Omau (Osvaldo Barreto) San Cristóbal, 2005 |
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Proyecto expositivo |
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En un sagrado blanco y negro, y con un estilo gráfico que no obedece a tendencias de moda, se realizan estas historietas que considero atemporales en estilo y universales por su temática. En cuanto al dibujo el tratamiento de la luz suele resolverse con dramáticos alto-contrastes, el paisajismo con tramados de plumilla y línea suelta, los difuminados son escasos y las figuras son tratadas con una línea gruesa de contorno, los planos varían según la necesidad pero por lo general son picadas o contrapicados mas o menos angulados, lo que hace que florezcan retorcidas y antinaturales perspectivas propias de un gran angular o un ojo de pez. Los temas varían; por la cantidad de interrogantes existenciales suele tornarse filosófico, por algunas notas o pies de página suele teñirse de literatura, pero lo cotidiano no deja de estar latente, una cotidianidad manipulada para rayar en el absurdo, en la incongruencia, en la inconformidad, en la protesta. En algunos casos se toca el tema metafísico e intencionalmente se manejan segundas lecturas donde el ocultismo, lo numerológico y otras industrias se hacen presentes subliminalmente para complacer a lectores más agudos. Consciente de la situación del comic en Venezuela y de su historia hecha a retacitos, no por falta de buenos realizadores con estilos y propuestas contundentes, sino porque se carece de una industria y un mercado especializado, por lo cual no se generan publicaciones periódicas que se constituyan en hitos que marquen la historia de este género en nuestro país. Es por lo que me he propuesto la continuidad con el comic Noún. Si bien al primer tomo le costó dos años llegar a la imprenta, el segundo corrió con mejor suerte, sin embargo el tercero que ya está escrito y dibujado parece que tendrá que esperar... Lo de la continuidad se torna difícil cuando el mercado nacional especializado está por hacerse y en mi caso particular hay dos factores que subrayan esa dificultad; el primero es el tipo de comic que desarrollo, es al que los especialistas llaman "comic-culto", que son historietas más o menos intelectualizadas, con discursos no muy fáciles de digerir y que por ende las convierte en las menos comerciales, siendo de más aceptación los comics infantiles, los de acción, eróticos o de ciencia ficción, entre otros. Pero son los comics- cultos los que satisfacen mi gusto, los que mejor se adaptan a mi pensamiento y a mi forma de dibujar. Es en este estilo donde mi libertad se desarrolla a sus anchas, por lo tanto apuesto a esta vertiente que considero, la más necesaria, porque ya de superhéroes hay bastante, y de humor y erotismo, ni contar. El otro aspecto es la distancia. Todos mis comics han nacido en la provincia, específicamente en San Cristóbal, Estado Táchira, lo cual es muy extraño porque el comic siempre ha estado ligado a los grandes centros urbanos. Es un producto muy de alcantarilla citadina. San Cristóbal no es una ciudad grande, para mi es un lugar donde resulta muy fácil concentrarse, lograr el tiempo y la tranquilidad que requiere un realizador para desarrollar historietas, sin embargo para efectos de distribución, no es muy apropiada. Mi trabajo más significativo es el comic Noún, el cual ya consta de dos volúmenes, en formato comicbook y que versa sobre la extraña dialéctica de un personaje sin rostro que vive en una laberíntica y sicasténica ciudad. Además de este comic he desarrollado otros de menor extensión, algunos, colaboraciones para revistas locales y otros, ensayos personales. Esta muestra puede constar de dos partes; una (la más grande) dedicada al comic NOÚN que podría dividirse en dos áreas, una para cada comicbook, es decir; una para Noún y otra para La casa del Noún naciente, contentivas de las puestas en página originales y una gigantografía (140 x 300 cm) inédita para cada una. La segunda parte de la muestra estaría integrada por los siguientes trabajos: Contemplor (algunas tiras publicadas y el comicbook "El Insensato Durmiente"), Los inquisidores (se publicaron algunos), Mazorca (inédito), Soid (se publicaron algunos), además pueden anexarse las revistas donde fueron publicados. El comic sigue siendo uno de los medios de comunicación más complejos en su realización pero contradictoriamente, uno de los más capaces de transmitir un mensaje con mayor claridad, por lo tanto: el vehículo perfecto para la transmisión de ideas que propicien el pensamiento profundo y una estética de vanguardia. |
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